lunes, 20 de julio de 2009

PARTE I: LA CRISIS POLÍTICA DESPUÉS DEL VERANO DE 1789

Cuando nace un equilibrio de larga duración, surge en la misma época y de la misma conmoción, un desequilibrio de duración igualmente larga, la revolución del verano de 1798 no osó cambiar al rey de Francia. Sin embargo, La Asamblea organiza, a falta de otra cosa, su reino, es permanente, invencible, toma iniciativa y vota las leyes constitucionales del estado, por otro lado como era de esperarse la asamblea paso de la expropiación de la iglesia a la organización, puesto que como buenos hombres de la época no pueden desacralizar a la iglesia (pero si al Rey), los miembros Constituyentes no eran antirreligiosos, solo suprimieron el voto monástico e intentaron reconstruir la relación estado clero con “La constitución civil del clero” . [1]

El movimiento democrático se organizaba mediante la creación de clubs populares y hermandades. El la orilla izquierda Marat y Dalton animaban a los Cordeliers (mas radicales que los jacobinos). Los equipos que se opondrán a la cabeza del movimiento revolucionario, opuesto al exceso de la moderación de la asamblea. [2] Con el estandarte de echo y no derecho, las agrupaciones políticas presionaban a la Asamblea que estaba conforma da por una gran parte por los Girondinos; y sumándole la presión provocada por un rey débil de fondo que seguía la tradición política y los escrúpulos católicos. Eso conformaría el cuadro critico interno y uno de los factores exógenos mas importante fue la presión de la guerra y la perdida de Alsacia.

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